![]() |
por Óscar Rosa Jiménez ![]() El Hombre-Cosa debutó en Savage Tales #1, el primer número de un magazín en blanco y negro que acabaría convirtiéndose en algo parecido a la precuela editorial de la revista The Savage Sword of Conan, como hemos podido ver ampliamente en esta sección gracias a los magníficos artículos de Taneleer Tivan. Roy Thomas se encarga de escribir el argumento del relato de 11 páginas y se lo da a Gerry Conway para que se encargue del guión. No obstante, según parece, será Stan Lee el que lo bautice como ”Man-Thing” (Hombre-Cosa), nombre por el que acabará siendo finalmente conocido. Para completar este cuadro artístico tenemos al artista Gray Morrow, un veterano ilustrador de libros de bolsillo que llegaba a Marvel tras pasar antes por DC Comics y Warren Publishing. A pesar de ser una creación nueva, o al menos parcialmente, el limoso protagonista forma parte de una estirpe de monstruos pantanosos que se remonta a 1941 en un relato pulp de Theodore Sturgeon, publicado en la revista Unknown Tales con el significativo nombre de It (Eso). Esta sería la primigenia criatura en la que se “inspirarían” las demás, algo que no tardo mucho en suceder. Justo un año después, en diciembre de 1942, la editorial Airboy Comics trasladaba el concepto a las viñetas presentado a The Heap, dentro de Air Fighters #3. El personaje fue creado por el guionista Harry Stein y el artista Mort Leav, cuya vida se prolongaría durante 10 años en la conocida como Golden Age, siendo recuperado en plena década de los ochenta por la editorial Eclipse Comics. Teniendo en cuenta la pasión y el conocimiento de Thomas por la Golden Age, no cuesta nada pensar que se había inspirado descaradamente en The Heap para crear al personaje de Marvel. Además, resulta que Morrow también lo conocía, por lo que se explican esas increíbles similitudes estéticas que presentan ambas creaciones. Sin embargo, el cúmulo de curiosidades aumenta cuando metemos en la ecuación a otra pieza clave de la creación del Hombre-Cosa: Gerry Conway. Resulta que, curiosamente, Conway compartía piso por esas fechas con otro conocido guionista de cómics, Len Wein. En mayo de 1971, según la fecha de la portada, se pone a la venta Savage Tales #1, donde aparece por primera vez el Hombre-Cosa y, supuestamente por casualidad, dos meses más tarde aparece en los kioscos House of Secrets #92, donde debuta la Cosa del Pantano, la creación de Len Wein junto al artista Bernie Wrightson. ![]() Dejando un poco la historia entre bambalinas, el relato de Savage Tales #1 parecía ser otra historia de monstruos más dentro de la ingente cantidad de material que la editorial había publicado en el pasado de temática similar. Ted Sallis es un brillante químico que parecía haber descubierto la fórmula de un nuevo suero del supersoldado, aunque no se nombra como tal, la cual es perseguida por unos delincuentes para comerciar con ella. Esto provocará que deba huir por los pantanos de los Everglades, considerando que su mejor opción es inyectarse la fórmula para evitar que caiga en las manos equivocadas. Durante su huida tiene un accidente con el coche, que lo sepulta en las aguas pantanosas para resurgir como el Hombre-Cosa, un monstruo aterrador cuyo contacto es capaz de abrasar la carne. Sin duda alguna, un típico relato cargado de tragedia en el que el supuesto villano no era tal, contribuyendo a uno de esos desenlaces cargados de justicia poética. Como ocurriera con otros personajes que a priori no parecían tener una proyección futura en el Universo Marvel, como el caso del Hombre Hormiga dentro de la colección Tales to Astonish, y sobre todo teniendo en cuenta la publicación de su competidora más directa, al año siguiente, el personaje reaparecía dentro del serial protagonizado por Ka-Zar en Astonishing Tales. Allí, Roy Thomas, curiosamente con la presencia también de Len Wein para volver a narrar el origen del personaje, desarrollaría un poco más el concepto, aclarando y ampliando algunos aspectos del relato original. Quizá el más importante sería dejar constancia de su naturaleza empática y su rechazo al miedo, sentimiento que provoca que arda aquello que toca. Pero Thomas en lo que realmente se esfuerza es en integrarlo en el Universo Marvel. El trabajo de Ted Sallis es un intento por replicar la fórmula que dio vida al Capitán América, un encargo en el que está presente SHIELD, mientras que es perseguido por IMA (Ideas Mecánicas Avanzadas), situando así a dos conocidas organizaciones del Universo Marvel en el epicentro de la trama, que en realidad es una excusa para obtener el paradero del químico, que ha desaparecido sin que nadie sea capaz de encontrarlo. ![]() Pero en Adventure Into Fear #11 el Hombre-Cosa cae en las manos del guionista que, a la postre, se convertirá en el padre adoptivo de la criatura y en uno de sus referentes a lo largo de su trayectoria editorial. Me refiero, como no podía ser de otra forma, a Steve Gerber. Posiblemente estemos ante uno de los autores más revolucionarios de la nueva hornada de guionistas que desembarcaron en Marvel durante la década de los setenta, y quizá el que más series de culto realizó, mucho antes de que ese termino fuese utilizado. En su lista de creaciones se encuentran personajes como Omega el Desconocido o cierto pato de otra dimensión. También realizó etapas destacables en series como The Defenders o Daredevil. Un escritor nada convencional que acabó enfrentándose a la propia Marvel para obtener los derechos de una de sus creaciones. Su llegada a la vida del monstruo fue tan importante como trascendental, ya que comenzó a potenciar el terror desde una nueva perspectiva, añadiendo elementos al personaje que daban un nuevo sentido a su existencia. Otro de los aspectos importantes es que dotó de una especial importancia al escenario en el que se desarrollan las historias, un lugar que no es fruto del azar, sino que está íntimamente ligado a la criatura y sus circunstancias. Además, comenzará a incluir a diversos personajes secundarios de forma recurrente, convirtiendo al Hombre-Cosa en un testigo silente de lo que ocurre en su propia colección. En definitiva, Gerber hace evolucionar al personaje lo suficiente para que quede definido hasta nuestros días, enriqueciendo el trasfondo de sus historias con temáticas alejadas del terror, pero que funcionan muy bien en el ambiente tétrico de un pantano. ![]() El Hombre-Cosa permanecería en Adventure Into Fear hasta el número diecinueve de la colección. Durante ese periodo de tiempo, Gerber desarrollaría su línea argumental a través de diferentes entregas, en lo que en un principio parecían historias autoconclusivas e inconexas, para ir dando forma a una estructura narrativa que nos llevaría a conocer esa encrucijada dimensional en la que nuestro lodoso protagonista tiene su hogar. Pero si bien es cierto que la magia y lo sobrenatural están muy presentes en esta etapa del personaje en manos de Steve Gerber, también hay que subrayar que no estamos ante un modo convencional de afrontar el terror. Esto es debido a que el guionista opta por introducir temas como el racismo y la xenofobia, la industrialización, el respeto por la naturaleza, incluso una crítica hacia los valores morales de la sociedad de la época. Toda esta amalgama de elementos nos deja un puñado de historias salpimentadas con un terror que por momentos se torna fantasía heroica hasta regresar a la esencia más pura del género, pasando antes por la ciencia ficción. Y es que Gerber destaca no solo por su originalidad a la hora de afrontar ciertos temas, con momentos algo psicodélicos, sino por su derroche de imaginación. En esa línea cabría destacar Adventure Into Fear #17, en el que debuta Wundarr, un destacado personaje que continuaría su historia en la serie Marvel Two-In-One, también escrita por Gerber en sus inicios, cuyo origen tiene sospechosamente muchas similitudes con cierto kryptoniano. ![]() En este primer volumen recopilatorio que devolvió al monstruo del pantano a las librerías de nuestro país se incluye toda esta etapa inicial del personaje, más su aparición en Marvel Two-In-One #1, en el que Gerber une el destino de las dos “Cosas” del Universo Marvel del momento contra el Hombre Molécula, en una historia dibujada por Gil Kane; así como el relato incluido en Monster Unleashed! #5, que cierra un importante capítulo en la vida de Ted Sallis antes de convertirse en un monstruo limoso. Curiosamente serían Tony Isabella y Vicente Alcázar los encargados de hacerlo, en lugar de alguno de los diferentes autores que participaron en la creación del personaje, que como hemos visto no fueron pocos precisamente. Además, tenemos los ocho primeros números de la serie regular Man-Thing, en los que Gerber continúa desarrollando al personaje en su línea de terror y denuncia social, mientras Mayerik cede el testigo a Ploog en el aspecto gráfico de la cabecera. Una de las tramas que llega a su conclusión es la referente al nexo de realidades que defiende el Hombre-Cosa y sus aliados. A continuación, el gran villano de la serie será F.A. Schist, un empresario que pretende construir un aeropuerto en la zona pantanosa, por lo que sus obras se verán continuamente interrumpidas por su habitante más conocido y temido. Gerber realiza un interesante juego de palabras con el nombre de este personaje, ya que si nos fijamos forma la palabra "fascist" (fascista), en consonancia con las actividades que practica. ![]() Dentro de las creaciones de Gerber en estos primeros compases de la colección destaca el Exterminador de Tontos, un personaje que encierra tras este paródico nombre una dura crítica social hacia la guerra de Vietnam y hacia la propia religión. Ross G. Everbest se convierte en la mano vengadora de Dios tras recibir una curación milagrosa que le devuelve el uso de sus piernas, consagrando su vida a la eliminación de la faz de la Tierra de todos aquellos a los que él considera unos necios, tras ser proclamado como el nuevo Mesías, creyendo que el mundo está próximo a su fin. Un fanático religioso que lleva su creencia hasta límites psicópatas y que supone el enésimo ejemplo de que en esta serie hay una importante dosis de originalidad con respecto a las publicaciones coetáneas. El personaje tendría dos encarnaciones posteriores más adelante, siempre ligadas a proyectos de Gerber, aunque una de ellas sería creación de Roger Stern. En estos primeros ocho números de Man-Thing, Gerber trabaja sobre la tragedia y la condición humana, llegando incluso a escenificar el teatro de la vida que será juzgado por críticos fantasmales a través de los recuerdos de un payaso que se ha quitado la vida volándose la tapa de los sesos. Personajes perseguidos por el drama y la mala suerte se dan la mano en un escenario pantanoso donde la realidad tiene diferentes caras. Un monstruo silente y de aspecto limoso vagabundea por la zona y siente las emociones de aquellos que le rodean, aunque nadie termine de comprender su extraña naturaleza ni lo limitados de sus pensamientos. Una incipiente colección que vaga entre géneros para mostrar una perspectiva diferente del género del terror. En definitiva, un monstruo del pantano con ecos del pasado que pone de manifiesto que a veces, solo a veces, las historias de monstruos no son tan simples como parecen, sobre todo si las escribe alguien con el talento de Steve Gerber. Bienvenidos a Citrusville, el hogar del Hombre-Cosa, tenga cuidado de no pisar la hierba por su propia seguridad. |
---|
Si deseas expresar tu OPINIÓN o plantear alguna DUDA sobre este articulo, escribe un texto y envialo a TRIBUNA EXCELSIOR. |